Todos somos responsables de nuestros sistemas contra incendios. El primer paso es hablar con la familia u otros compañeros de vivienda sobre los sistemas contra incendios y qué se podría mejorar. ¿Despertaríais si se produjese un incendio? ¿Cómo saldríais? ¿Dónde deberíamos llamar para solicitar ayuda?